Primero que nada… no es una película de amor… es de gente enferma en una relación tóxica que se auto condena por vivir de apariencias. En síntesis… la plata es lo que manda.
Primero que nada… no es una película de amor… es de gente enferma en una relación tóxica que se auto condena por vivir de apariencias. En síntesis… la plata es lo que manda.