Si hay películas que te trauman por cosas comunes, es Destino Final. Nadie quiere ir atrás de un camión de troncos ni tomar sol en una cama solar… ahora tampoco vas a querer tener piercings. Muy buena fiel a su estilo, con muchas muertes ingeniosas y rebuscadas. La trama es simple como todas, no es la película del año pero está bien para pasar el rato.
